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martes, 29 de noviembre de 2011

Solidaridad con Cajamarca/ Pronunciamiento del MPP

CAJAMARCA, PERU Y LATINOAMERICA AFIRMAN SU DIGNIDAD  
LA VIDA, LA LLUVIA NO SE VENDEN  
SOLIDARIDAD CON LA LUCHA DEL PUEBLO DE CAJAMARCA CONTRA LA IMPOSICIÓN DEL PROYECTO "MINERO DE LA CONGA"  
 
El MPP, como corriente organizada del movimiento popular peruano, quiere expresar su más profundo respaldo a la causa que hoy moviliza a vastos sectores de la población de Cajamarca. Esta movilización expresa la indignación popular frente a la pretensión de imponer "si o si" el proyecto de inversión de gran minería de Conga. Todos los actores del país debemos tomar conciencia que por el camino de la imposición, del abuso y de uso de la fuerza del Estado, no se pueden lograr más que fracturas y profundización de la violencia y la injusticia social. Así no vamos a ninguna parte.  
  
Hacemos un llamado a todas las fuerzas organizadas, y a los ciudadanos y ciudadanas en general, a movilizarnos de forma continua, pues es la lucha contra el capitalismo "extractivista" que se busca imponer y que afecta y cruza a todo el país.  Esta es una lucha que ha marcado y marcará la lucha social peruana en las últimas y próximas décadas. Desde el Arequipazo, pasando por Bagua, Tía María, Majaz, Tambo Grande, Rio Corrientes  y ahora más recientemente Andahuaylas y Cajamarca. Todo el país invadido por la voracidad de las grandes mineras y petroleras y al mismo tiempo miles y miles de peruanos resistiendo y afirmando su propio camino de desarrollo o Buen vivir.

Los sentimientos y aspiraciones de amplios sectores del pueblo peruano afectados por las grandes empresas petroleras, mineras y otras extractivas, deben leerse como un justo pedido de respeto a sus casas, a sus territorios y fundamentalmente a su derecho a decidir en cualquier situación que afecte significativamente sus vidas y su entorno. Acompañamos y saludamos el valor y dignidad que tienen pobladores, autoridades locales e incluso sectores consecuentes del actual gobierno cuando denuncian el chantaje del lobby minero, sus consultas amañadas y sus estudios de impacto ambiental pagados por "ellos mismos".

El gobierno debe asumir que tiene la ocasión de escuchar la justeza de la causa de los pueblos que resisten a la invasión de las empresas extractivas. Dialogo sí, pero con respeto a los pueblos, con respeto al derecho a la vida y la decisión de la gente. Y con respeto a su derecho de expresar su protesta de modo pacífico.

Ninguna vida humana, ningún sistema de vida, puede calcularse únicamente desde el lenguaje simplista y empobrecedor del "costo-beneficio" y de la "valorización monetaria". Ahora que miles y miles repiten y cantan en toda América Latina los versos de los hermanos de Calle 13 en su canción "Latinoamérica": "No se puede comprar la lluvia, no se puede comprar el sol, no se puede comprar mi alegría, no se pueden comprar nuestras vidas", reafirmamos nuestra principio que sostiene el incalculable valor de la dignidad. La dignidad no forma parte de viejas retóricas izquierdistas o de culturas arcaicas, es más bien es una actitud y una práctica bien concreta que se debe celebrar y practicar en el Perú y en todo el mundo.

Es la hora de la unidad de todos los sectores populares en esta lucha y todas las luchas contra los abusos de las grandes empresas extractivas. Exigimos coherencia al gobierno que prometió la gran transformación.

¡Vivan las luchas del pueblo peruano!

Movimiento por el Poder Popular

Lima, 24 de noviembre de 2011

domingo, 9 de octubre de 2011

Ecuador y Bolivia frente a la colonialidad del Capitalismo Verde/Katu Arkonada y Alejandra Santillana



 En Ecuador y Bolivia, procesos desde donde hablamos y en los que militamos, enfrentamos el complejo reto de cambiar el curso de la historia entre el Norte y el Sur, que nos ha otorgado desde la colonia y el surgimiento de los Estados incompletos y fallidos, el trágico papel de exportadores de materias primas.

Extractivismo y colonialidad

Como sabemos el capitalismo funciona históricamente y de manera diferenciada tanto en lo territorial como en la configuración de relaciones sociales y en la existencia de una exterioridad, que corresponde a lo que Marx denominó una acumulación originaria del capital. Pero esto no estuvo presente solo en una primera fase de constitución del capitalismo, sino que se volvió parte de la expansión y construcción de hegemonía del mismo. El capitalismo por lo tanto coexiste tanto con ciclos de acumulación originaria y producción de exterioridad como con ciclos de acumulación ampliada. La producción de exterioridad significó para nuestros países el anclaje entre capitalismo y colonialidad, porque fueron nuestros territorios los que en la división internacional del trabajo constituyeron las colonias de donde se extraían recursos naturales y se transfería valor hacia el Norte. En efecto, el capitalismo construye y agudiza en forma de progreso y desarrollo, la necesidad de una exterioridad, un afuera que se refiere a la formulación de la naturaleza como esfera de explotación que se articula a la lógica de acumulación.

Los actuales procesos por los que atraviesan Ecuador y Bolivia se encuentran marcados por este sentido histórico, cuya matriz extractivista adquiere nuevos revestimientos y matices en un contexto de crisis de los países del Norte y arremetida del capitalismo para mercantilizar lo que queda del mundo de la vida y poder someterlo a los mercados especulativos.

Capitalismo verde

Este nuevo pacto ha significado el regreso a un principio ideológico del capitalismo, la creencia de que es dentro del mismo sistema que se pueden perfeccionar y reducir los costos y la coexistencia con la crisis. El producto más prolífico y perverso de este pacto es sin duda el capitalismo o economía verde que aparece como respuesta a la crisis climática, pero que constituye una nueva estrategia de acumulación y ampliación de mercados esta vez, verdes. El capitalismo verde se asienta sobre un nuevo pacto colonial, que pretende transferir la responsabilidad de la crisis climática a los países del Sur, bajo la intención de imponernos mecanismos como la Reducción de las Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación Forestal (REDD) y otras estrategias vinculadas con el mercado del carbono, los agrocombustibles y los organismos genéticamente modificados (OGM)[1], a la par que las empresas y los países del Norte pagan ínfimas cantidades de dinero para que los países del Sur reduzcan sus emisiones, mientras ellos siguen emitiendo gases de efecto invernadero que contaminan al mundo.

No es sólo que la exterioridad colonial del capitalismo ha significado que sea con nuestros recursos y mano de obra que los países del Norte puedan crecer e industrializarse en un primer momento de acumulación originaria, sino que durante más de 500 años hemos ido actualizando esa injusta división internacional del trabajo. En el actual momento histórico y a nombre de que nuestro camino al desarrollo genera contaminación, el Norte ha decidido negarnos la posibilidad de que soberanamente podamos alcanzar lo que en 200 años de Estados incompletos jamás pudimos, justicia social. Los mecanismos del capitalismo verde niegan derechos legítimos de los sectores subalternos en el Sur, asignando un precio a los servicios del ecosistema y desarrollando mercados para estos servicios, como el agua, las tierras o el carbono de nuestros bosques y tierras comunales, así como iniciando una nueva fase de privatización de la naturaleza que relega al Estado a una función de regulador del mercado y que reduce los problemas de la degradación medioambiental a un plano de soluciones tecnológicas, creando nuevos mercados orientados a vender la tecnología de los países del Norte a nuestros países en el Sur.

La economía verde antepone el principio del negocio y del lucro por encima de cualquier consideración social. No hay más que ver las propuestas sobre agua que propone el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEP por sus siglas en inglés,

“(…) además de satisfacer necesidades humanas básicas de agua potable, la inversión en el sector del agua es también un buen negocio. A nivel mundial, el mercado de la eficiencia del suministro de agua y saneamiento se estima en 253 mil millones de dólares y aumentará a 658 mil millones en 2020. La inversión estimada de 15 mil millones de dólares americanos por año para alcanzar la meta de los ODM de reducir a la mitad paria el año 2015 el porcentaje de personas sin acceso sostenible al agua potable y saneamiento básico, podría generar beneficios económicos por un valor de 38 mil millones de dólares al año, en donde los beneficios solamente para el África subsahariana serían de 15 mil millones”[2].

Otro argumento para rechazar la economía verde es que reemplaza el concepto de cooperación internacional por el de inversiones, así como el de países donantes por países inversionistas, y promueve la prevalencia de los partnerships basados en criterios de negocios por encima de la cooperación Norte y Sur. Esto tiene una implicación en los recursos para la financiación del desarrollo de los países del Sur, porque los recursos financieros para la economía verde vendrán de mecanismos financieros que movilizarán recursos del mercado de capital internacional emitiendo bonos de largo plazo que serán pagados por los países donantes en 20 o 30 años; recursos destinados ya no a la cooperación sino a inversiones inmediatas en los países en desarrollo en campos como agua “cuyas tasas de retorno son extremadamente favorables y rápidas”[3].

Ecuador y Bolivia

El capitalismo verde es parte fundamental del nuevo ciclo del capitalismo, un ciclo en el que se utilizan procesos de acumulación originaria para mantener el sistema capitalista, lo que David Harvey denomina acumulación por desposesión. Es la forma territorial y espacial que el sistema capitalista desarrolló para volver mercancía toda esfera de la vida, y es el mecanismo para configurar nuevos territorios, procesos de desterritorialización y reterritorialización cuyo objetivo central es la acumulación y la ganancia y no la reproducción de la vida.

En ese contexto, los procesos que se plantean la superación del neoliberalismo como transición hacia el Buen Vivir o Vivir Bien en cuanto a horizonte de descolonización alternativo al capitalismo, están marcados por un enorme reto. Ecuador y Bolivia tienen varias responsabilidades históricas para dar respuesta a este nuevo imperialismo financiero terrorista para con el Sur.

En primer lugar, en el ámbito internacional, y como miembros destacados del ALBA, deben liderar una respuesta en clave de justicia ecológica, social e histórica, ante la cita de la XVII Conferencia de las Partes (COP17) de la Convención sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Durban (Sudáfrica) del 28 de noviembre al 9 de diciembre de 2011. En Durban debemos ratificarnos en el Acuerdo de los Pueblos de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra de Tiquipaya.

En segundo lugar, y ya en un ámbito nacional y de políticas públicas, se deben adoptar una serie de acciones destinadas a destapar el disfraz verde del capitalismo. Medidas como el fomento de la agroecología a la vez que se destierran las subvenciones al agro negocio, prohibiendo además los organismos genéticamente modificados y los agroquímicos. Se deben impulsar asimismo otras formas de organización económica no capitalista, bajo lógicas comunales y comunitarias, y con el horizonte de la soberanía alimentaria. Todo ello enmarcado en procesos de reforma agraria, que promuevan una redistribución de tierras que beneficie al movimiento campesino y a los pueblos indígenas.

Tampoco podemos olvidarnos de Rio+20, la Cumbre de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, a realizarse en Rio de Janeiro entre el 4 y el 6 de junio de 2012. Debemos ir a Rio con el objetivo de superar la pobreza y las desigualdades en clave de justicia social, pero también con el objetivo de restablecer el equilibrio con la Madre Tierra. El capitalismo verde será la apuesta fundamental del Norte en Rio+20, y como respuesta debe haber una articulación Sur Sur que rechace la mercantilización de la naturaleza. Es un error pretender descomponer la naturaleza en servicios ambientales sujetos a valoración monetaria e intercambio mercantil. No se debe poner precio a la función de almacenamiento de carbono que cumplen los bosques y menos promover su mercantilización como sostiene la iniciativa REDD.

En ese sentido debemos ratificar y profundizar la apuesta que hicieron Ecuador y Bolivia por una nueva arquitectura financiera, que desde la soberanía, la solidaridad y la cooperación, haga frente a la mercantilización y privatización. Se vuelve urgente y necesario consolidar un mecanismo tan útil para nuestros procesos como el Banco del Sur. Tampoco debemos olvidarnos de impulsar el Tribunal Internacional de Justicia Ecológica y Climática que persiga las violaciones a los derechos de la naturaleza.

Sabemos que el capitalismo verde nos va a llevar a un nuevo colonialismo moderno bajo la lógica de adaptación capitalista, donde se elimina la lógica de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, buscando traspasar cada vez mayor responsabilidad a los países del Sur, promoviendo la lógica de que las responsabilidades tienen que ser cada vez más comunes y menos diferenciadas. Todo esto nos lleva a pensar que el capitalismo verde es una de las nuevas estrategias que tiene este sistema para construir ideológicamente hegemonía.

Ecuador y Bolivia se encuentran inmersos en procesos constituyentes, de desarrollo legislativo de nuestras Constituciones, que marcan el horizonte del Buen Vivir o Vivir Bien como paradigma alternativo de desarrollo, y en ese sentido oponerse al capitalismo verde supone pequeños pasos, tanto en el camino de la descolonización, como de la construcción de una sociedad postcapitalista.

* Katu Arkonada es investigador social diplomado en Derechos Económicos, Sociales y Culturales y Políticas Publicas, Alejandra Santillana es socióloga y militante feminista de la Asamblea de Mujeres Populares y Diversas del Ecuador

** Publicado originalmente en el número especial sobre capitalismo verde de la revista de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI)

[1] Vía Campesina, llamamiento a Durban
[2] UNEP, Global Green New Deal (2009), en
http://www.unep.org/pdf/A_Global_Green_New_Deal_Policy_Brief.pdf
[3] UNEP, Global Green New Deal (2009)

Bolivia: La obstinada potencia de la descolonización/ Raúl Zibechi

No es fácil encontrar un presidente que pida disculpas en público ante su pueblo, por las razones que sean, y menos aún cuando a los que solicita el perdón se oponen a un proyecto defendido con vehemencia por la máxima autoridad. Evo Morales es el único presidente que lo ha hecho en los últimos años, que yo sepa.

No es fácil encontrar un movimiento popular capaz de movilizarse con energía en defensa de un modo de vida que se está extinguiendo en el mundo, y de hacerlo incluso contra un gobierno presidido por alguien de su propia sangre, al que consideran hermano.

Es evidente, el propio gobierno lo reconoció, que la represión contra quienes defienden el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) fue una decisión equivocada y una acción criminal. La población boliviana no está dispuesta a tolerar represión y muerte. Fue la masacre del Porvenir, en Pando en 2008, la causa de la derrota de la oligarquía cruceña. La población no tolera la violencia del Estado. Fueron demasiadas represiones en muchos años, desde la última de 2003 que se cobró 75 vidas en dos días, hasta las no tan lejanas de los 70 en las que los muertos se contaban por centenares.

Esa conciencia anti-represiva es una buena señal que Evo, y quienes apoyan su proyecto, podrían tomar como punto de partida para enderezar el proceso, porque esa misma población no está dispuesta a ser juguete de la derecha ni del imperio, como lo demostró de sobra por lo menos desde la Guerra del Agua en abril de 2000, en Cochabamba.

Es inocultable que hay intereses oligárquicos y multinacionales que se frotan las manos ante el conflicto en torno al TIPNIS, y hasta se tiñen de ambientalistas para promover distancias entre gobierno y movimientos. Es oportunismo y es síntoma de una derrota histórica infligida por esos mismos movimientos. La derecha boliviana no tiene espacio ni aire y sólo respira cuando el gobierno se equivoca, como lo hizo en diciembre cuando el “gasolinazo” y ahora con la represión en Yucumo.

También es evidente que la dichosa carretera interesa más al expansionismo brasileño que a la propia Bolivia. Nótese que algunos de los más importantes movimientos en la región, como el de Puno contra la minería y las hidroeléctricas y como el que defiende el TIPNIS, están enfilados contra proyectos de las multinacionales brasileñas financiadas por el BNDES. La misma lucha en Brasil enfrenta las represas de Belo Monte y del río Madera. Lo que menos necesitamos es debatir a quién beneficia cada acción: si a la derecha y el imperio o al subimperio y la burguesía paulista.

El fondo de la cuestión es el camino que desean transitar los pueblos que habitan Bolivia. Y esta es la cuestión más difícil, la más espinosa y la que menos estamos debatiendo. ¿Acaso alguien puede ignorar que el Buen Vivir y la no explotación de la naturaleza impedirá el acceso al consumo a grandes sectores de la población? ¿Es posible combinar una política no desarrollista, con bajo crecimiento económico, con una mínima satisfacción de las necesidades de alimentación, salud y educación de toda la población?

Es evidente que no tenemos respuestas, porque sencillamente no sabemos; y no sabemos porque damos por sentado que no hay vida más allá del modelo basado en el crecimiento económico. Podemos elegir la austeridad para sostener un proyecto de cambios, pero esa opción debe pasar por un debate sincero que no puede ser protagonizado por los sectores acomodados e ilustrados de las clases medias, que no son austeras ni están por fuera del consumo. Ese debate deben orientarlo los de más abajo, los que hasta ahora no tienen la vida resuelta, porque son los y las que pusieron el cuerpo contra el neoliberalismo y porque son quienes más tienen para perder si los procesos de cambio se desmoronan.

Hace falta voluntad política, y cierta audacia, para encarar esos debates y no dar por sentado que los tecnócratas de arriba ya saben lo que se necesita. La ventaja de Bolivia es que hay un presidente capaz de pedir perdón y, sobre todo, movimientos de los diversos abajos que saben lo que no quieren y están dispuestos a dar la vida para evitarlo. No sabemos, sin embargo, cómo es el Buen Vivir aquí y ahora, y eso debemos reconocerlo por una cuestión ética y porque sólo así es posible enriquecer los debates.

Convocar un referendo, como anunció Evo, en los departamentos de Beni y Cochabamba, donde está el TIPNIS, es la mejor forma de evitar debates de fondo. El problema es que abrir un proceso de debates, que no de negociación, requiere mucho tiempo, pero ese es el costo que una sociedad debe estar dispuesta a pagar para resolver cómo y por dónde.

La disputa entre movimientos y gobierno, que en Bolivia se va a mantener largo tiempo, es la mejor noticia incluso para los gobernantes que quieren cambios de verdad y no sólo estar aferrados a un cargo. No fue la “lucidez” de los cuadros, siempre blancos y tecnócratas, ilustrados y bien hablados, lo que cambió América Latina en la década oscura del neoliberalismo sino la acción cotidiana de las gentes del color de la tierra. Pensar que son buenos para poner el cuerpo pero no para conducir, sería reproducir los modos coloniales que son, precisamente, lo que pretendemos remover.

Decir Bolivia, aún hoy, es decir que todavía es posible que los de más abajo decidan. En el acierto o en el error. ¿No es esa la descolonización?

- Raúl Zibechi es periodista uruguayo, docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.

ALAI AMLATINA, 29/09/2011

miércoles, 29 de junio de 2011

ENCUENTRO ISLAY “POR LA CONSULTA VINCULANTE, EL DESARROLLLLO AGRARIO SOSTENIBLE Y SOLUCIÓN A LOS CONFLICTOS (Cocachacra, 24 Y 25 JUNIO 2011)

ENCUENTRO ISLAY “POR LA CONSULTA VINCULANTE, EL DESARROLLLLO AGRARIO SOSTENIBLE Y SOLUCIÓN A LOS CONFLICTOS (Cocachacra, 24 Y 25 JUNIO 2011)

EXPERIENCIAS DE LUCHA Y CONSULTAS EXITOSAS

Los pueblos de Tambogrande (Piura) e Islay (Arequipa) así como las poblaciones de los distritos de Ayavaca, Pacaipampa y Carmen de la Frontera en las provincias de Ayavaca y Huancamba, con sus comunidades campesinas, también de Piura, han demostrado al Perú y al mundo entero mediante las movilizaciones y consultas exitosas que estamos por una opción de vida basada en el desarrollo de un agro sostenible y no deseamos contar con explotaciones mineras en sus territorios porque su impacto dejaría un daño irreparable. El actual conflicto de Puno y los de Chumbivilcas en Cusco, Candarave y Ticaco en Tacna también están directamente vinculados al reclamo de una consulta previa vinculante que debe realizarse antes del otorgamiento de las concesiones mineras.

Las similitudes en los procesos de las luchas colocan de relieve que la unidad de los frentes de defensa, en realidad frentes por el desarrollo sostenible de las poblaciones, comunidades y agricultores, conjuntamente con evaluaciones ambientales y propuestas y una opción de desarrollo sostenible basada en el agro y las industrias y servicios conexos así como su capacidad de generar respaldo nacional e internacional mediante acertadas estrategias de comunicación global, se han constituido en los factores que dan cuenta del éxito alcanzado frente a gobiernos que solo han favorecido a poderosos intereses económicos.

La movilización social y la lucha también ha evidenciado que los intereses económicos y los gobiernos están dispuestos a enjuiciar y llegar al asesinato a dirigentes, pobladores y comuneros para imponer proyectos mineros, haciendo del diálogo un ejercicio inútil, para terminar desconociendo los derechos de las poblaciones locales. Sin embargo, estos ejemplos de participación ciudadana deben ser recordados por siempre como un ejercicio permanente de la memoria colectiva de los pueblos para que nadie se olvide, como ha luchado el pueblo frente a los gobiernos y las políticas de las empresas.

Estamos ahora ante un nuevo gobierno que ha sido elegido para que realice cambios en beneficio de los más pobres y excluidos, sin embargo, el gobierno aprista que se va está dejando sin resolver más de 220 conflictos, la mitad de los cuales están vinculados a la actividad minera, por lo que ha llegado la hora de unir esfuerzos y coordinar nuestras demandas y alternativas de solución a los problemas generados por la inversión minera que impiden nuestro bienestar y desarrollo.

DECLARACIÓN CONJUNTA DEL ENCUENTRO DE ISLAY

Los representantes de los pueblos de Islay, Ayavaca y Huancabamba así como las organizaciones de Tacna, Moquegua y Puno participantes del encuentro de Islay, se dirigen al gobierno actual y al Presidente de la República electo, Cdte (r) Ollanta Humala Tasso, y a la opinión pública en general nacional e internacional, para manifestar lo siguiente:

1.Reafirmamos nuestro derecho a una opción de vida en paz y armonía con la naturaleza y el ambiente y con respaldo del Estado Peruano, demandando que los referéndums de las consultas realizadas sean vinculantes; que las concesiones mineras sean retiradas de nuestros territorios y se implementen y aprueben planes de ordenamiento territorial; que se proceda a la desactivación de los juicios a nuestros dirigentes, comuneros, agricultores y pobladores así como se atiendan adecuadamente los heridos y se paguen las indemnizaciones correspondientes.

2. Demandamos al Presidente Alan García que en la sesión extraordinaria del Congreso, prevista para los días 06 y 07 de julio se apruebe, por insistencia, la ley de consulta previa; así como se proceda a la aprobación de los planes de ordenamiento territorial por los gobiernos regionales, mientras tanto debe prohibirse la minería en áreas agrícolas; se apruebe, mediante norma expresa, que para la aprobación y entrega de las concesiones mineras se establezca como requisito la realización de una consulta previa, a nivel de las comunidades campesinas y las poblaciones locales, basada en una evaluación ambiental a nivel de la cuenca; y actualmente debe suspenderse la entrega de concesiones mineras hasta la aprobación de la ley de la consulta previa y la aprobación de los planes de ordenamiento territorial.

3.Demandamos al Gobierno nacional, gobierno regional y gobiernos locales el otorgamiento de apoyo técnico, financiero y comercial para la ejecución de los proyectos de desarrollo agropecuario, servicios conexos e infraestructura en nuestros territorios así como la aplicación de labores de fiscalización y evaluación ambiental autónomas a nivel regional y nacional, y un trato igualitario en el respeto a nuestros derechos y valores culturales.

4.Expresamos nuestra solidaridad con las demandas de los pueblos de la región Puno y responsabilizamos al actual gobierno por no atenderlas y esperar el último momento para imponerse recurriendo a la violencia asesina que ha dejado como saldo 06 muertos y decenas de heridos así como demandamos se suspenda el otorgamiento de concesiones mineras mientras se culmina y aprueba la zonificación ecológica económica y el plan de ordenamiento territorial y se realicen consultas previas antes de otorgarse las concesiones mineras. Responsabilizamos al Presidente de la República Alan García por los asesinatos producidos en los conflictos generados por la expansión minera.

5.Afirmamos nuestro compromiso de unidad y apoyo mutuo de las organizaciones con consultas y referéndum exitosos así como con las organizaciones con problemas similares con las empresas y explotadores mineros, instalando un foro social permanente. Acordamos conformar un comité impulsor para la realización de los próximos encuentros que desde la unidad macrorregional vaya gestando la unidad nacional por la consulta vinculante y el desarrollo agrario sostenible.

firmas

Puno, los relatos y la historia/ Carlos Reyna

¿Cuáles son las cuestiones de fondo en los sucesos de Puno? Unas últimas notas periodísticas parecen abonar a la idea de que no se trata de la defensa del ambiente ni del reclamo de consulta previa por las poblaciones.

Una carta de la Sra. Marta Giraldo y un reportaje de Ricardo Uceda dan a pensar que los disparadores del conflicto son, primero, una fuerte hostilidad a las inversiones, teñida de resentimientos racistas, y, segundo, las disputas entre facciones locales que apelan incluso a darle espacio a los senderistas, con tal de prevalecer en la región.

La carta y el reportaje revelan ciertas percepciones reinantes en la zona y algunos detalles sobre los sucesos y sus protagonistas. Ayudan a tener una perspectiva menos romántica sobre ciertos liderazgos sociales y los límites de sus movidas.

Son pues, relatos que sirven para un cuadro más completo sobre los sucesos. Sin embargo no pueden hacer olvidar la historia de fondo, es decir, los temas que dan la explicación más global de las protestas puneñas.

Ni los líderes ni los estereotipos étnicos generaron estas protestas. Tampoco su amplitud ni su legitimidad popular. El sentimiento de agravio común que las ha activado tiene que ver con la irrupción de un proyecto minero que no consulta debidamente a los pueblos que serán impactados, de un lado, y de otro, con el rechazo a la contaminación asociada a la minería.

Tan cierto es esto que apenas el gobierno promulgó los decretos que anulan la concesión minera y aluden el derecho a la consulta previa a la población antes de otorgar proyectos similares, entonces la lucha culminó.

Parte de esto es reconocido por la propia Sra. Giraldo cuando señala en la entrevista publicada ayer en La República que la primera responsabilidad “es del Estado por su displicencia, su desinterés, su indiferencia por lo que pasa en Puno. Como no le damos votos a García, él no atiende a nuestra región”.

Y el reportaje de Uceda admite como causa importante a “la crisis del actual sistema de concesiones (que) se ha deslegitimado e irrita tanto en comunidades andinas como en Ancón”.

Y estas son pues algunas de las cuestiones de fondo que el nuevo gobierno habrá de encarar, tanto para Puno como para todas las regiones del país.

A dos años del Golpe de Estado en Honduras: Quién dijo miedo. Documental de Katia Lara

jueves, 23 de junio de 2011

Seguimos en disputa: Las izquierdas y los" indignados" no podemos quedarnos como espectadores.../Juan Carlos Giles

Seguimos en disputa: Las izquierdas y los" indignados" no podemos quedarnos como espectadores...
de Movimiento por el Poder Popular (MPP), el jueves, 09 de junio de 2011 a las 6:31
Sin duda estamos en un momento complejo, pero habría que dejar en claro que la histeria, los jaloneos, las presiones, los psicosociales, etc. para lograr que el gobierno electo de GANA Perú-Ollanta responda a sus intereses, vienen de la DERECHA y los poderes FACTICOS. Con respeto y afecto por mis amigos y compas que temen las presiones de los ultras de izquierda, estos brillan por su ausencia, son absolutamente marginales o simplemente no están jaloneando.

Seguimos en disputa: Las fuerzas de las izquierdas y los ciudadanos "indignados" no podemos quedarnos como espectadores de la histeria de la derecha. No se trata de contraponer histeria contra histeria, ni mesa que mas aplaude contra la otra, se trata de continuar con las luchas que movilizaron a miles de peruanos en sus casas, en sus barrios, en las conversas con los amigos, en los mensajes de internet, en las marchas por las calles, en los piquetes de dialogo popular, en las intervenciones politicas-culturales, en los grupos de vecinos que se reactivan desde el año pasado, en las multiples formas de "indignación" que se articularon en la dupla de NO a Keiko y si a Ollanta. El gobierno electo tiene su responsabilidad en esta coyuntura, pero los ciudadanos de pie organizados y no organizados, tenemos una responsabilidad igual o mayor. La democracia es MUCHO mas que votar y controlar a las "autoridades", es deliberar, tomar decisiones y ponerlas en practica en nuestras casas, en nuestro barrio, en las AMAPAFAS, en nuestros sindicatos, gremios, etc. Si las autoridades ayudan mucho mejor y si hay dialogo con ellas y con todos los sectores de la sociedad mucho mejor aun. Pero no DEPENDEMOS ni de las autoridades ni los adversarios del cambio social. El sueño se hace a mano y sin permiso (silvio dixit). Estas afirmaciones no son ninguna "ultrada" es lo menos que podemos afirmar en este momento significativo de nuestra historia.
Juan Carlos Giles

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Suspensión del pensamiento crítico de izquierda por elecciones?/ Alvaro Campana


El Perú se debate en un momento político difícil: estaríamos ad portas del retorno de la versión más “repugnante” de la derecha al gobierno a través del fujimorismo. Frente a ello se plantea la unidad en torno a Ollanta Humala como la opción de salvar la democracia. Pero lo que no se dice es que, aún así, la derecha está ganando porque a “amansado” (Cotler dixit) a Humala quien prácticamente ha capitulado frente a la derecha más liberal (política) para obtener su apoyo y se consolida nuevamente el binomio democracia-mercado como fundamento del discurso hegemónico y su próximo gobierno como opción de gobernabilidad.

Es decir la derecha tiene la opción de escoger entre su mal mayor (alentada por su terror a lo plebeyo y a cualquier apertura al cambio, que representa Humala) porque lo que ofrece un gobierno de K. Fujimori es una mayor polarización social; o su mal menor que es el propio Humala. Nosotros no tenemos otra que apostar por una opción, Humala, que ha reconfigurado su propuesta a un compromiso por gestionar de manera más honesta y con mayor solidaridad el neoliberalismo.

Se ha dicho que no hay una correlación político electoral favorable, y es cierto. Un tercio del electorado del país es el voto duro de Humala, el voto descontento y antineoliberal que se muestra en la especialmente en el sur del Perú. Mientras, K. Fujimori se apoya también en su tercio electoral duro con sectores que fueron objeto de las políticas focalizadas y clientelares, los sectores más regresivos y corruptos de la estructura de poder (iglesia católica conservadora, varios empresarios y tecnócratas, sectores de las fuerzas armadas) y también sectores autoritarios y conservadores de las clases medias y populares. En medio, un voto que se divide entre ambos pero que es el que o quiere más libre mercado, racista y de clase media y que apoyara a Fujimori; y del otro, un sector más liberal, que apostará en parte por Humala aunque con muchas reticencias, y por un continuismo pero con mejoras y ajustes y que tiene fuertes resistencias al fujimorismo.

Por ello, y de hecho así se ha sostenido, el cambiar el programa de la “Gran Transformación” por el de la “Concertación Democrática”, expresaría que no es posible hablar de una correlación social, ni electoral favorable a la "gran trasnformación" sino que es necesario concertar con otros sectores.

De esta manera la discusión no gira ya en torno a una agenda antineoliberal, o que cuestione de manera significativa la estructura de poder instaurada precisamente a partir del gobierno fujimorista. La discusión gira en torno a las calidades morales de los fujimoristas (ya no los neoliberales) y la violación a los derechos humanos en el gobierno de Alberto Fujimori. El debate se desarrolla fundamentalmente por derechas desde una perspectiva moralista y/o pragmática. Es cierto que en la “carrera electoral” la propia candidata del fujimorismo ha hecho declaraciones favorables a impuestos a las sobreganancias y que mostraría un cambio de subjetividad respecto de las necesidades del país.Sin embargo, eso nos suena más al cambio responsable alanista que ya sabemos fue y es una farsa.

El repliegue es tal que hasta Álvaro Vargas Llosa, uno de los escritores del “Perfecto Idiota latinoamericano” libro en el que según él se burla de la cultura de izquierdas en América Latina, y de quien no discutimos su honestidad o bondad, aparece hoy como uno de los principales voceros para terminar de “adecentar” la candidatura de Humala y decantar a un sector indeciso de la población para lograr su triunfo en las elecciones. así, en el camino aceptamos de contrabando ideológico una serie de afirmaciones que parecen cimentar aún más el sentido común neoliberal, en su versión demoliberal. Su lectura conservadora sobre los procesos de cambio en América Latina, su disociación del neoliberalismo con las dictaduras, la intocabilidad de la constitución y los intereses de los inversionistas, entre otros son ejemplo de ello.

Este panorama, nos da una radiografía de en qué está la sociedad peruana y cómo a partir de esa situación podemos construir un proyecto de izquierda sostenido en una mayoría social, política y electoral. Pero también, aquí nos concentramos en esto, nos obliga a revisar nuestras propias responsabilidades y limitaciones discursivas y prácticas como izquierda en el momento actual. Muchos compañeros queridos nos han dicho: “ya déjense de decir sólo No a Keiko, y digan SI a Humala”, sin más. No han faltado jalones de orejas porque los grandes grupos de poder comunicacional nos tienen tan de rodillas, que hay que ser cautos hasta con hacer política en la calle, "no nos vaya a quitar puntos", permitiendose así que se criminalice aún más la protesta social en el espacio público.

Y nos preguntamos entonces ¿ha entrado en suspenso el pensamiento crítico de izquierda? ¿Tenemos algo que decir o qué hacer respecto de cómo está configurado el poder en el Perú en la coyuntura electoral? ¿Tenemos algún proyecto desde el cuál construir/disputar el poder, que en este contexto nos permita debatir posiciones con la derecha fascista y con la derecha liberal? Desde la izquierda, o lo que queda de ella, no estamos empleando la lógica “alianza y lucha” en la coyuntura actual y mucho menos estamos planteando tampoco una orientación programática que nos permita pelearla desde la izquierda y configurar un actor social que levante un proyecto alternativo. Debe ser que definitivamente nuestra izquierda es tan “arcaica” o “moderna” que se ha quedado sin argumentos más allá de lo testimonial, lo moral o los argumentos tecnocráticos aprendidos en tantos cursos y proyectos en las ongs auspiciados por el Banco Mundial.

Creemos que, sin embargo, y a pesar de los chantajes de la derecha, de los sermones en el propio campo para medir las consecuencias de lo que hacemos en la calculadora electoral, o de la resignación a la política expropiada que se expresa y ejerce sólo en los gestos de los candidatos y los “políticos”, en las nuevas generaciones se empiezan a desplegar un conjunto de iniciativas (discursivas y prácticas) que nos pueden ayudar a parir una izquierda que esté a la altura de los cambios estructurales de los que tanto se habla. En la “cruzada antifujimorista” aparecen así un conjunto de subjetividades, sensibilidades y demandas que nos pueden permitir construir una nueva izquierda.

¿Por dónde podría ir esta emergencia y hacia donde podría desembocar? Se nos ocurren las opciones siguientes que presentamos en forma de preguntas: ¿nos estamos dando cuenta por fin que la política no puede ni debe restringirse a los espacios institucionales o meramente del espectáculo? ¿Será que en la lucha por los derechos humanos –una de las más reivindicadas-estamos reconociendo que hay demandas populares con las cuales empatar sin que suenen a asuntos de unas cuantas ongs (que además las despolitizan) y que cuestionan el orden neoliberal e incluso no tienen más remedio que pensarse desde una perspectiva anticapitalista?[1] ¿Será que estamos sintiendo la urgencia de generar nuestros espacios de poder desde abajo para cambiar las correlaciones de fuerza a partir de la necesidad de tener nuestros propios medios de expresión, fortalecer nuestras organizaciones, impulsar nuestros propios emprendimientos económicos, sociales y culturales?

¿Será que hallaremos nuestra distinción respecto del nacionalismo en que nosotros creemos en la democracia radical, que queremos ir más allá del desarrollismo nacionalista capitalista, que consideramos que hay cuestionamientos de alcance civilizatorio respecto nuestra relación con la naturaleza y con respecto a la diversidad y que nos parecen cantos de sirena los llamados a la “unidad nacional” anulando la política como ámbito de disputa de imaginarios y proyectos sociales antagónicos?

¿Será -finalmente- que hemos comprendido que así como idealizamos tanto lo “estatal” en la política, también hemos idealizado lo “molecular”, lo “micro” como espacio para hacer política y que necesitamos construir un poder social alternativo, pero también un proyecto político que pueda dotarse de una estrategia desde la cual disputar hegemonía en todas las esferas y ámbitos?

Hoy más que nunca no debemos suspender el pensamiento crítico, debemos ser más bien capaces de encontrarnos e ir, sobre la base de nuestras prácticas, construyendo una agenda desde abajo que nos permita intervenir desde la izquierda en este proceso y dar nacimiento a un proyecto político, social y cultural de izquierdas al calor de la batalla electoral, con proyecciones para después. Con esto debemos contribuir a que la mafia fascista del fujimorismo no llegue al gobierno, pero con la claridad de que estamos bastante lejos de materializar los cambios estructurales que tanto se reclama, y que necesitamos un proyecto de izquierdas para lograrlo.



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[1] Por ejemplo la memoria, con quienes fueron afectados por el conflicto armado; la libertad de expresión como algo que no puede restringirse sólo a los grandes medios y a los oligopolios mediáticos; los derechos respecto del “medioambiente” con los “conflictos socioambientales” cada vez mayores y la emergencia de actores indígenas que reivindican la diversidad cultural; la equidad de género y la diversidad sexual que confronta contra el conservadurismo de quienes controlan el gobierno y están asociados a la iglesia.; el derecho al trabajo digno cada vez más confrontado con una reproducción de la precariedad laboral en los trabajadores jóvenes y la ausencia de formas de protección social para los más mayores. Finalmente, ¿será que a partir de estos será posible armar una plataforma para desprivatizar el Estado, politizar nuestras prácticas y resignificar la democracia como algo que no es sólo una cosa abstracta que se materializa cada 5 años?

martes, 17 de mayo de 2011

Autonomía es transformación, el clientelaje es dominación y más capitalismo!/ Juan Carlos Giles

Asi vamos re-conociendo algo que sabemos desde hace mucho: la politica o la actuación pública es vista con recelo por mucha gente. En Huamachuco un rondero hace poco explicaba: "cuando hablamos de politica nuestras bases dicen politica es de puercos, seguro ya quieres ser regidor o alcalde". Y claro, meterse en política es para obtener ventajas personales. Politica por amor a la camiseta?, política por gusto?. Si, nosotros lo hacemos por gusto!. Pero vastísimos sectores de nuestro pueblo, simplemente no creen en el sujeto que se mueve, que trabaja, que impulsa una causa porque la cree justa o expresa una motivación genuina.

En esa linea, cualquiera que compre, regale o pague a otros para hacer politica merece nuestro mayor RECHAZO. El clientelaje destroza la confianza en la acción autónoma de la gente. Así reforzamos los viejos sentidos comunes de : "Es ladrón pero hace obra", "para cojudos los bomberos", "politico corrupto tiene derecho a recuperar su inversión", "¿que nos van a regalar ah?", "acaso la politica te da de comer", "todos son ladrones, todos entrar a robar", etc.

Por tanto, el CLIENTELAJE es de DERECHA. Lamentablemente hemos visto desde hace muchos años e incluso este FIN DE SEMANA a grupos que se asumen de izquierda, USANDO métodos de clientelaje politico más descarnado y mas repulsivo. Pedimos de modo firme y "sin purismos"; que estos grupos se ABSTENGAN de proseguir con esta practicas

Por la senda del clientelaje y de otros vicios de la política, ésta  se vuelve un territorio densamente habitado por mafiosos, tecnocratas y politicos profesionales, curtidos en el pagmatismo. Estos politicos aceptan como inevitables "N" concesiones al sistema, a la politica del cinismo, de la resignación y de todos los NO SE PUEDE y NORMAL NOMAS, Así FUE, Así ES y Así SERÁ. En el fondo, la resignación de algunos izquierdistas que se asumen modernos y responsables revela una falta de imaginación transformadora, que aporta a la sensación de que no existe un horizonte de vida y practicas politicas alternativas al actual orden capitalista.

Nosotros, poco a poco nos la jugamos con otros compañeros que ponen en sus pies y en sus manos de politicos artesanos nuestras intuiciones. Estos fines de semanas los piqueteros ensayamos caminos con nuestro pueblo y recuperamos practicas fundamentales para hacer "otra politica": Si los grandes medios son del capitalismo, las calles son nuestras, si el capitalismo y quienes lo reproducen usan el clientelaje, nosotros sabemos que el pueblo trabajador hace realidad la autogestión con las "chanchitas" , etc.  Resistir es crear... En esto creemos y en esto nos venimos jugamos.

martes, 26 de abril de 2011

La desobediencia para resistir a la dictadura y la impunidad/ Nury García Córdova

El pueblo de Islay ha logrado derrotar políticamente a este gobierno, es un triunfo histórico que ha costado la vida de tres  personas y de tantos   heridos como  encarcelados. Esta manera de responder con brutal represión se repite sistemáticamente cada vez que la población pide una autentica democracia y  se resiste a  ser considerado insignificante. La criminalización de la protesta social nos indica que seguimos ante un gobierno ilegítimo, que obliga por la fuerza pública a cumplir leyes que representan la tiranización de la ciudadanía. Pero también seguimos con las luchas populares, que son una respuesta de necesaria insumisión y aleccionadora desobediencia.
Con el término de desobediencia civil no me refiero ni a la insurrección ni a la sedición. En el primer caso,  quienes lo ejercen mantienen su fidelidad a las leyes y a la Constitución; en el segundo caso se pretende subvertir no sólo el gobierno, sino también la Constitución, al no  reconocerlos como justos. La desobediencia civil,   en cambio, trasgrede la ley vigente porque busca su derogatoria. Esto es posible porque en nuestras precarias democracias se pueden legislar leyes ilegítimas que no responden a  los principios constitucionales por  los cuales los ciudadanos son considerados libres e iguales. Las leyes ilegítimas terminan marginando a una parte de la población, que no puede sino protestar para que dicha injusticia pueda ser reconocida públicamente. De este modo se nos advierte  que el pacto social se ha roto porque no estamos ante un Estado de derecho que garantice el bienestar de todas y todos y nos permita una sociedad verdaderamente democrática e incluyente. Allí tenemos las cientos de protestas contra el capitalismo más perverso,  las políticas neoliberales que aceleran  el avance del extractivismo minero y petrolero, que invaden los territorios de  poblaciones enteras, desconociendo la consulta a los pueblos como un derecho y un deber nacional.
Son cientos de protestas con el costo  de muertes que no pueden quedar impunes. Esta vez  resistió el pueblo de Islay y venció una primera batalla,  ahora el gobierno sabe que este pueblo está dispuesto a todo para hacer respetar  su derecho a decidir por un desarrollo sin minería, su derecho por el Buen Vivir, como una verdadera opción de poder popular.

LAS MUJERES DEFENDEMOS LA DIGNIDAD Y LA DEMOCRACIA / No a Keiko Mujeres Dignidad

LAS MUJERES DEFENDEMOS LA DIGNIDAD Y LA DEMOCRACIA
RECHAZAMOS EL RETONO DE LA MAFIA FUJIMONTESINISTA

Ante la actual coyuntura electoral, y ante la amenaza que se cierne contra la democracia recuperada por los peruanos y peruanas en el 2000; las ciudadanas, organizaciones y movimientos del colectivo ¡Mujeres Dignidad: No a Keiko! expresamos a la opinión pública, los motivos de nuestro rechazo a la candidatura de Fuerza 2011 y su lideresa Keiko Fujimori:

La candidata de Fuerza 2011, representa hoy al régimen que atropelló el Estado de Derecho y el orden democrático, con el golpe de estado del 5 de abril de 1992, para imponer una nueva constitución para concentrar el poder en la Presidencia de la República, someter a los demás poderes públicos y permitir la reelección indefinida de Alberto Fujimori.

El que la Sra. Keiko Fujimori llama “el mejor gobierno de la historia”, se caracterizó por la corrupción generalizada en todos los niveles de la vida nacional. La mafia que gobernó el Perú se apropió de más de $ 7,000 millones de dólares del Tesoro Público. Con esos fondos que son nuestro dinero, de todos los peruanos y peruanas, se pudieron haber construido 8,300 escuelas totalmente equipadas, pagar S/. 500 soles mensuales a 500 mil jubilados y jubiladas durante siete años, financiar durante 44 años el SIS, financiar durante 70 años el Programa del Vaso de Leche, construir casas de Mivivienda para un millón de personas o cubrir durante diez años las pensiones de las y los miembros de las fuerzas armadas y policiales.

La propia Sra. Keiko Fujimori se ha negado reiteradamente a esclarecer ante la justicia, el origen de los $ 808,481 dólares usados en sus estudios y los de sus hermanos en el extranjero. Ese monto superaba largamente los ingresos legales de su padre y ella misma ha reconocido que utilizaba su inmunidad diplomática para sacar grandes sumas de dinero en efectivo al exterior. Mientras en el Perú se intervenía militarmente las universidades públicas, Keiko Fujimori y sus hermanos estudiaban en el extranjero con el dinero de todos los peruanos y peruanas.

Durante el fujimorismo se atropelló sin contemplaciones los derechos humanos. Más de 250,000 campesinas pobres y quechua-hablantes fueron esterilizadas agrediendo su derecho a la vida, sin su consentimiento y en condiciones infrahumanas, negándoles su derecho elemental a decidir. Producto de ello murieron, al menos, 18 mujeres. Los responsables directos fueron los ex ministros Marino Costa Bauer y Alejandro Aguinaga, hoy integrantes del entorno principal de Keiko Fujimori y voceros de Fuerza 2011.

Asimismo, la justicia ha demostrado que el gobierno de Fujimori formó el Grupo paramilitar Colina y aplicó las ejecuciones extrajudiciales, las desapariciones forzadas, las torturas, los secuestros y violaciones como método de represión. Están para demostrarlo, el asesinato de Mariela Barreto, las torturas de Leonor La Rosa, las estudiantes desaparecidas de la Universidad del Centro (Huancayo) y La Cantuta, los muertos de Barrios Altos, los secuestros en los Sótanos del SIE y las violaciones masivas de campesinas en Huancavelica. Todos fueron hechos de conocimiento público frente a los cuales Keiko Fujimori mantuvo silencio cómplice. En el entorno actual de Fuerza 2011, están Martha Chávez, Rafael Rey, María Luisa Cuculiza y otros que, todos estos años, han defendido a los violadores de derechos humanos y han tratado de garantizarles impunidad.

La Sra. Keiko Fujimori calló vergonzosamente frente a los maltratos contra su propia madre, Susana Higushi, que fue encerrada en Palacio y torturada en los sótanos del SIE por denunciar los casos de corrupción de la familia Fujimori. Actitud muy diferente a la que asumió para defender y proteger a la familia de Eudocio Martínez (a) “Olluquito”, procesado por narcotráfico y lavado de dinero; quienes luego financiarían su campaña electoral. Esas son las “prioridades” éticas y morales de la candidata de Fuerza 2011.

La candidata de Fuerza 2011 y su programa de gobierno buscan perennizar el modelo económico de capitalismo salvaje que fue impuesto por Alberto Fujimori, que arrasó con los derechos laborales más elementales, ocasionó el despido de más de medio millón de trabajadoras y trabajadores, congeló las pensiones de los jubilados y jubiladas, privatizó la educación y la salud pública, remató las empresas públicas y los recursos naturales. Con este modelo se afectó, especialmente, los derechos de las mujeres trabajadoras (cunas, lactancia, descansos por maternidad, etc.)


Lejos de luchar efectivamente contra la pobreza y la desigualdad, otorgando un presupuesto adecuado para los programas sociales y respetando la autonomía de las organizaciones femeninas, Alberto Fujimori, promovió el clientelismo, violentó su autonomía y sembró la división y la compra de conciencias, atropellando la dignidad de las mujeres.

La dignidad de los peruanos y peruanas es incompatible con el retorno de un régimen autoritario, corrupto y de capitalismo salvaje, como el que propone Fuerza 2011. Por eso, llamamos a las ciudadanas y ciudadanos, a ejercer un voto reflexivo; y a movilizarnos activamente para evitar que un régimen nefasto vuelva a instalarse en nuestro país.


Lima, 24 de abril del 2011


MUJERES DIGNIDAD: NO A KEIKO

Pronunciamiento de la CONAVIP frente a la coyuntura electoral

A LA OPINIÓN PÚBLICA

La Coordinadora Nacional de Organizaciones de Víctimas y Afectados por la Violencia Política del Perú – CONAVIP, representa a 14 regiones mas golpeadas por el conflicto armado interno (1980 – 2000), éstas regiones son: Ucayali, San Martín, Huánuco, Pasco, Ancash, Junín, Huancavelica, Apurímac, Ayacucho, Cuzco, Puno, La Libertad, Ica.


La CONAVIP lucha por Verdad, Justicia, Reparación y la Construcción de una Memoria Histórica.

Han transcurrido 30 años y aún no sabemos quiénes mataron y desaparecieron a nuestros seres queridos, ¿por qué lo hicieron?, ¿cómo lo hicieron?. Por ello, nos ratificamos en nuestra obstinada lucha haciendo uso de nuestro derecho, el derecho a la verdad.

Luchamos por Justicia, porque estamos convencidos que la impunidad carcome a la sociedad. Justicia no es sinónimo de venganza sino una necesidad para consolidar la democracia.

Buscamos la construcción de una Memoria Histórica, que respete la verdad donde estén incluidas todos y todas las víctimas de la violencia Política, sin exclusión.

Luchamos por la reparación integral. La reparación no es el precio por la muerte y/o desaparición de nuestros seres queridos, es el derecho de las víctimas y responsabilidad del estado por no haber protegido a la población y por violar directamente de las normas del Derecho Internacional Humanitario


Como víctimas de la violencia política, nos preocupa el peligro que correrían los derechos humanos en un eventual gobierno de la candidata Keiko Fujimori. Nos preguntamos ¿Cómo la candidata Fujimori podrá acercar la justicia, la reparación y la construcción de una memoria histórica sobre los años de horror vividos en nuestro país, especialmente en el gobierno de su padre, cuando son el equipo que la acompaña los mismos que avalaron los actos de corrupción y la violencia contra los inocentes? ¿Acaso la candidata Fujimori hará un claro deslinde con el pasado, rechazando y condenando los hechos graves hechos ocurridos en el gobierno de su padre? Recordemos que durante toda su campaña, reivindicó los hechos del gobierno de su padre. Su candidatura ya de por sí es una ofensa y humillación a la dignidad de la nación.


El nefasto gobierno de Alberto Fujimori Fujimori nos dejó graves violaciones a los derechos humanos mediante las ejecuciones extrajudiciales, encarcelamientos injustos, violación sexual a mujeres, asesinatos y desapariciones forzadas y éstas a su vez, como políticas de Estado.

Nuestro país se encuentra en un inminente peligro. Volver al régimen Fujimorista, que atentó contra la democracia, cerró el Congreso, cambió la Constitución, quiebró el Estado de Derecho, pasó por encima de los poderes del Estado, manipuló y digitó al poder judicial, los procesos electorales y, tuvo como asesor a un traidor a la patria.

Asimismo, avaló y equipó un grupo paramilitar y violó los derechos humanos, permitiendo que estudiantes universitarios como Martín Roca Casas, Kenneth Anzualdo, dirigentes populares entre otros, fueran calcinados en los hornos del pentagonito, y desapareció mas de 250 universitarios de la Universidad del Centro, llevó a cabo esterilizaciones forzadas, violación sexual a mujeres quechua hablantes. Este pasado que nos tocó vivir y que ahora implica un humillante agravio a nuestra Nación, es la que se torna amenazadora en ésta coyuntura electoral.

Ante éstos hechos como familiares y víctimas de 10 años de gobierno Fujimorista no podemos quedarnos callados. Es mas, nos preocupa grandemente el retorno de aquellos que gobernaron junto a Alberto Fujimori Fujimori el Señor Yoshiyama, la señora Luz Salgado y la señora Martha Chávez, ésta última que decía: que los estudiantes de la cantuta se auto secuestraron, o como acaba de decir hace poco, son “incidentes menores y daños colaterales comprensibles”, o refiriéndose al niño asesinado en Barrios Altos expresó: “Ellos también han matado” haciendo alusión que el niño fue senderista.

Las organizaciones de víctimas y afectados por la Violencia Política - CONAVIP le exigimos a la candidata Fujimorista quien fue la primera dama en el pasado, que haga un deslinde público con las Fuerzas Armadas y el grupo Colina respecto a las violaciones de los derechos humanos cometidos entre los años 1980 a 2000.

Que reconozca que los asesinatos de la Cantuta y barrios altos, así como todas las violaciones de derechos humanos durante el gobierno de su padre, fueron política de estado y la corrupción, una práctica institucionalizada. Que reconozca a todos y todas las víctimas de la violencia política sin excepción, que asuma el compromiso de garantizar las reparaciones a todos y todas las víctimas, estableciendo para ello las Reparaciones como una Política pública del Estado, así como acercar la justicia a todas las víctimas según el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Respecto al Señor Ollanta Humala, él aún no ha gobernado, esta puede ser una parte positiva, sin embargo los familiares requerimos que quede claro su compromiso en la Defensa y garantía de los Derechos humanos, lo cual alimentará y llenará el camino a la implementación de lo planteado en su plan de gobierno respecto a los derechos humanos, así mismo le pedimos al Señor Humala, que ratifique lo firmado en el Acuerdo Nacional, así como la carta suscrita con la CONAVIP el 14 de marzo, donde asumió Implementar el Plan Integral de Reparaciones, acercar el acceso a la Justicia, la Recuperación y la identificación de los restos de los desaparecidos y la Construcción de una Memoria Histórica, donde esté todos y todas las víctimas sin exclusión y, para que nuestros hermanos y hermanas de los lugares más alejados no sigan excluidos y olvidados, haga una redistribución de la economía con rostro más humano, mayor presupuesto para educación e implementación de las reformas institucionales.

Hacemos un llamado a todos los peruanos y peruanas, que reflexionen antes de emitir su voto, está en juego la democracia, nos ronda un pasado oscuro, no nos gustaría que ustedes sean los padres o esposa que en el siguiente periodo anden buscando a su hijo o esposo (a) asesinada o desaparecida, seamos responsables, defendamos la vida y defendamos la dignidad de nuestra patria, para que no se Repita.

Doris Caqui Viuda de Rímac
Vice Presidenta de CONAVIP

Lima, 26 de abril de 2011

viernes, 15 de abril de 2011

El mal menor o una alternativa posible/ Nury García

En la búsqueda de una militancia crítica permitámonos sospechar de aquellas ilusiones que seducen con la idea de que esta vez elegiremos a la  encarnación de los intereses populares contra los grupos privilegiados. ¿Es así, tenemos la oportunidad de optar por un genuino y sentido cambio?, ¿o quizás nos  encontramos en una situación donde debemos optar por el mal menor  frente a dos  opciones frágiles por el caudillismo?

Espero  que se equivoquen quienes sostienen que Ollanta Humala no supone una alternativa de cambio sino el mal menor, porque  es un caudillo populista dispuesto a traficar con el descontento popular para llegar al poder y gobernar, sin la intención de combatir sino de coludirse con los grandes capitalistas. Si es así, entonces  las “posturas tibias” de Ollanta, en materia económica, no serían pura "estrategia" o "trucos para engañar al enemigo". Espero que mi desconcierto ante esta probabilidad no sea una  ingenuidad imperdonable.

Efectivamente hay una gran necesidad de ganarle a la derecha y  esta misma posibilidad podría  cegarnos. Sin embargo, no me refiero a los ataques  contra Ollanta que provienen de aquellos que se consideran los VIP (very important people) del país (léase: very idiot people), que apoyaron la dictadura de Fujimori y que en un  Facebook  apuestan por un nuevo “Golpe de Estado si gana Humala”. Me refiero a compañeros y compañeras de lucha, leales a las causas de los movimientos populares,   que nos advierten desde una historia peruana en que el pueblo, con su urgente candor, levantó  caudillos. ¿Es posible que la historia se repita?. Que sectores del pueblo vuelvan a hacerlo, puede ser.  En nosotros, en cambio, hay una exigencia, no sólo desde la razón que llama a la prudencia, sino también  desde la razón apasionada, de elegir y  dar cuenta de nuestras decisiones con las consecuencias que implique.

Es posible que debamos elegir al mal menor, encarnado en Humala,  pero es posible también que cumpla la promesa de un cambio. Lo cierto es que  la tarea de todos y todas será  luchar porque una alternativa de cambio sea real para el país. En este sentido,  el voto crítico será  para Gana Perú,  sabiendo que la lucha continúa, con  el compromiso  de apoyar en  la construcción de un  gobierno legítimamente emancipatorio, un gobierno que haga honor al pueblo soberano.

Una  alternativa posible  supondrá configurarla no dentro de  una economía de mercado oligopólico, que  coloca al mercado en la única opción para los problemas sociales, y que en su nombre  asegura que no hay otra alternativa. Este mercado niega la legitimidad de otras, usando su poder y violencia  para hacerlas imposibles.

La  alternativa que necesitamos será posible cuando logremos que nuestra sociedad cuestione el dominio que tiene el  mercado y la inversión extranjera para ordenar nuestro país como un poder invasivo y totalitario. Se trata de un poder   sostenido por la ciencia y los técnicos que nos aseguran que “no es posible  hacer de otra manera porque de lo contrario sufriríamos las peores consecuencias”.  El capitalismo sin alternativas  afirma que no es posible  que dejemos de ser un país primario – exportador; asegura que no es posible que la consulta a los pueblos sea vinculante y se pretenda un impuesto a las sobre ganancias mineras;  tampoco se puede cuestionar los TLCs,  ni pretender que  el territorio deje de ser  invadido por las industrias extractivas. Frente a ello, no se niega que el cambio implique problemas técnicos complicados, lo que se niega es que se asevere que no hay más alternativa a  las políticas neoliberales y que se pretenda oprimir con el miedo y el terror, estigmatizando cualquier intento de cambio como “anti sistema” o  “anti modelo” o como “utópico” o “radical”.

Hay  alternativas, son negadas pero las hay. La alternativa a Bagua y a Tía María era que no se criminalizara  la protesta, que no hubieran muertes y se respetara su derecho a la consulta; la alternativa a miles de trabajadores, en actividades informales, era que sus derechos laborales no fueran recortados; que los enfermos  de cáncer  accedieran  a medicamentos con precios controlados, aunque se ofendiera  al libre mercado.  La alternativa para millones de peruanos y peruanas era no ser considerados insignificantes y por ello tener que morir de a pocos, dejando sus tierras, familias, su gente, su vida.

Hay alternativas, nuestra elección y acción política es que sean para todos  y todas.

Islay hizo vinculante la consulta/ Juan Aste

Por: Juan Aste Daffós,      Lima, 08 de abril 2011.

La lección de coraje y dignidad dada por el pueblo de Islay en su justa lucha por el derecho a optar por una alternativa de desarrollo sostenible que no incluye la actividad minera merece sin ninguna duda un reconocimiento nacional e internacional.

A propósito del 5 de Abril, las elecciones presidenciales y la represión en Islay/ Alvaro Campana

El recuerdo este año del golpe de estado del 5 de abril de 1992, es particularmente especial porque se da en un contexto electoral presidencial en el que parece corroborarse una vez más las grandes grietas del neoliberalismo instaurado en el Perú de entonces, y porque su legado se expresa descarnada y autoritariamente en la brutal represión que vive el pueblo de Islay en estos días.

PRONUNCIAMIENTO CONTRA LA REPRESIÓN EN EL VALLE DEL TAMBO - AREQUIPA

ORGANIZACIONES DE IZQUIERDA NOS PRONUNICIAMOS 
CONTRA LA REPRESIÓN EN EL VALLE DEL TAMBO - AREQUIPA

Ante los hechos ocurridos el 04, 05, 06 y 07 de abril de 2011 en la ciudad de Mollendo, capital de la provincia de Islay, región Arequipa, donde las  pobladoras y los pobladores organizados del Valle de Tambo, han planteado su rechazo a la instauración del proyecto Tía María de la minera Southern Perú, sosteniendo  que quieren continuar con la agricultura, manifestamos:

Islay y la democracia/ Carlos Reyna 06/04/11

Mientras la atención pública se concentra en la elección del domingo, en el Sur el proceso electoral se ensombrece por la violencia social en el Valle del Tambo, en Arequipa.

Miles de agricultores están otra vez en paro contra el discutido proyecto minero Tía María, de Southern Perú. Para impedir el bloqueo de la Panamericana, el gobierno envió miles de policías. También declaró la zona en emergencia para que las Fuerzas Armadas apoyen a la Policía.